Un día fuimos de excursión y vimos un lugar hermoso. Un terreno fértil junto al río: la veiga. Decidimos cultivar nuestro huerto allí. Preparamos el terreno, regamos utilizando sólo el agua necesaria para que el río no se seque; y sembramos cuidando que no nos coman ratones, caracoles y babosas. Un día todo floreció, maduró y estuvo listo para ser cosechado.
El juego consiste en regar, sembrar, esperar a que crezcan y, finalmente, recoger los productos de la huerta según lo que sale en los dados: zanahorias, nabos, tomates y patatas. Pero hay que hacerlo antes de que los animales se los coman y antes de que el río se seque. Todos los jugadores estarán en el mismo equipo y tendrán que tomar decisiones a lo largo del juego sobre el uso del agua o el momento ideal para sembrar, cosechar...
Un día fuimos de excursión y vimos un lugar hermoso. Un terreno fértil junto al río: la veiga. Decidimos cultivar nuestro huerto allí. Preparamos el terreno, regamos utilizando sólo el agua necesaria para que el río no se seque; y sembramos cuidando que no nos coman ratones, caracoles y babosas. Un día todo floreció, maduró y estuvo listo para ser cosechado.
El juego consiste en regar, sembrar, esperar a que crezcan y, finalmente, recoger los productos de la huerta según lo que sale en los dados: zanahorias, nabos, tomates y patatas. Pero hay que hacerlo antes de que los animales se los coman y antes de que el río se seque. Todos los jugadores estarán en el mismo equipo y tendrán que tomar decisiones a lo largo del juego sobre el uso del agua o el momento ideal para sembrar, cosechar...
Objetivos educacionales: